sábado, 21 de febrero de 2009

¿La juventud está peor que hace 30 años?


La juventud de hoy, está mejor en ciertos aspectos. Porque está más preparada para desenvolverse en la sociedad gracias a las nuevas tecnologías, que algunas veces dan una mala imagen a los jóvenes por su uso, pero que les ayudan. Aunque antiguamente tuvieran mejores valores, ahora se preocupan por cosas de verdadera importancia, como el medio ambiente o la guerra.

viernes, 13 de febrero de 2009

Amor eterno


Podrá nublarse el sol eternamente;  
podrá secarse en un instante el mar;  
podrá romperse el eje de la tierra  
como un débil cristal.  
¡Todo sucederá! Podrá la muerte  
cubrirme con su fúnebre crespón;  
pero jamás en mí podrá apagarse  
la llama de tu amor.

Gustavo Adolfo Bécquer 

Me gusta mucho este poema, además es perfecto ya que se acerca una fecha deseada y odiada a la vez: San Valentín o el día de los enamorados.

jueves, 12 de febrero de 2009

Esperando a la luna


Anduve hasta la colina más elevada del valle, donde, con cierta lentitud, me tumbé a observar el cielo rojizo hasta que cayera la noche, esperada por mí desde hacia un tiempo contado en horas. Cerré los ojos, dejando asomar en mis labios una pequeña sonrisa al sentir el rozar de la hierba en mis brazos desnudos. Eso me ayudó a despejar mi mente de las preocupaciones que me causaban el día a día de mi ajetreada vida, deseaba olvidar por un instante todas aquellas cosas, pero no podía, al menos, aún. 
Noté como, poco a poco, anochecía al dejar de sentir los cálidos rayos del sol en mi piel. Abrí lentamente los ojos, al hacerlo pude ver salir las primeras estrellas de su lúgubre morada al oscuro firmamento, el cual acabaría refulgiendo gracias a las millones de velas que había en el cielo. Por muy bello que fuese, las estrellas no eran la razón de mi espera, sino la dama que cada noche se ponía su vestido plateado e iluminaba el camino de los viajeros perdidos, y para mí, en particular, ayudaba a aclarar las dudas de la mente y el corazón. 
Al cabo de veinte minutos de mal disimulada angustia, la vi. Tan hermosa como siempre, sonriéndome con ternura desde su lejano hogar entre las brillantes luciérnagas que intentaban, sin lograrlo, alcanzar su belleza.

domingo, 1 de febrero de 2009

No pierdas la esperanza


Me levanté rápidamente al oír el timbre de casa. Corrí hacia la puerta, esperaba que fuese él, que volviese de la guerra. Abrí la puerta con fuerza, no era quien yo creía, era un general, eso no podía ser una buena señal.
Le dejé pasar con un nudo en el corazón, por qué habría venido. Deseaba que no le hubiese pasado nada al amor de mi vida, sabía que era una vaga esperanza, pero era lo único que me quedaba: esperanza.
- Señora,- me llamó cortésmente- su marido me pidió que le entregara esto personalmente- dijo con una sonrisa a la vez  que sacaba una carta de su condecorada chaqueta.
- Gracias- susurré con un hilo de voz cuando la depositó en mis manos.
La rasgué con dedos temblorosos. Respiré hondo un par de veces para tranquilizarme, al menos sabía que seguía con vida.

Querida Eva:
No sabes cuánto te extraño. Cada noche sueño que vuelvo a tu lado, por fin. Falta poco para que pueda estar contigo. Aquí aún necesitan ayuda, debo quedarme un tiempo, solo serán un par de meses más. Es mi deber, confió en que lo entiendas.
Espero que todo te vaya bien. 
Te quiero,
David
P.D.:He mandado a mi amigo porque será mucho más rápido que el correo normal y no pierdas nunca la esperanza.

Noté como me invadía una maravillosa sensación que hacía tiempo que no sentía: alegría. Alegría por saber que él estaba bien y porque volvería... pronto.

jueves, 8 de enero de 2009

¿Miedo escénico?


Mi mejor amiga me dedicó una sonrisa mientras me daba un pequeño golpe en el hombro, diciéndome sin palabras que era mi turno y debía salir ya. 
Apreté con fuerza el micrófono, el cual sostenía entre mis manos, que en esos momentos sudaban a causa de los nervios. Tragué saliva y respiré profundamente, en un intento de tranquilizar mi corazón que latía con frenesí. ¿Cómo iba a cantar 
delante de todo el colegio? No podía, sencillamente era superior a mí.
Empezó a sonar la música. Dudaba entre irme, sabiendo que me llamarían cobarde, o cantar a pesar de bloquearme, como siempre me pasaba cuando había gente. 
No tuve tiempo de pensar, mi amiga al verme así tomó la decisión por mí. Me empujó al escenario, haciéndome caer de rodillas en el suelo. Estaba roja por la vergüenza que sentía, pero me levanté como pude mirando con pánico al público, era aterrador. Yo, ante todas esas caras que me eran conocidas. Me temblaba todo el cuerpo y sentía un sudor frío deslizándose por mi espalda.
Empecé a cantar bajito y con la vista clavada en el suelo, cuando oí una voz familiar pronunciar mi nombre. Levanté la cabeza, encontrándole a él, mi hermano mayor que me había estado apoyando en todo momento desde que me oyó cantar por primera vez, mirándome fijamente con una sonrisa en su rostro angelical.
Eso me infundió el valor que necesitaba.

martes, 25 de noviembre de 2008

¡Recibí flores hoy!


Este poma es del libro "Amar Duele" de María del Pino Antúnez. Lo pongo porque buscando algo(no me acuerdo que) en Internet lo encontré y me pareció adecuado ponerlo hoy, 25 de noviembre día contra la violencia de género.

¡Recibí flores hoy!
No es mi cumpleaños o ningún otro día especial; tuvimos nuestro primer disgusto anoche, y él dijo muchas cosas crueles, que en verdad me ofendieron. Pero sé que está arrepentido y no las dijo en serio, porque él me mando flores hoy.
¡ Recibí flores hoy !
No es nuestro aniversario o ningún otro día especial; anoche me lanzó contra la pared y comenzó a ahorcarme. Parecía una pesadilla, pero de las pesadillas despiertas y sabes que no es real; me levante esta mañana dolorida y con golpes en todos lados, pero yo sé que está arrepentido; porque él me mando flores hoy.
¡Recibí flores hoy!
Y no es día de San Valentín o ningún otro día especial; anoche me golpeó y amenazó con matarme; ni el maquillaje o las mangas largas podían esconder las cortadas y golpes que me ocasionó esta vez. No pude ir al trabajo hoy, porque no quería que se dieran cuenta. Pero yo sé que está arrepentido; porque él me mando flores hoy.
¡Recibí flores hoy!
Y no era el día de las madres o ningún otro día especial; anoche él me volvió a golpear, pero esta vez fue mucho peor. Si logro dejarlo, ¿qué voy a hacer?, ¿cómo podría yo sola sacar adelante a los niños?, ¿qué pasará si nos falta el dinero? Le tengo tanto miedo, pero dependo tanto de él, que temo dejarlo. Pero yo sé que está arrepentido, porque él me mando flores hoy.
¡Recibí flores hoy!
Hoy es un día muy especial: es el día de mi funeral. Anoche por fin logró matarme. Me golpeó hasta morir. Si por lo menos hubiera tenido el valor y la fortaleza de dejarlo; si hubiera aceptado la ayuda profesional. ¡Hoy no hubiera recibido flores!

jueves, 20 de noviembre de 2008

Por el futuro


Recuerdo cuando me divorcié, caí en un profunda depresión y me recetaron unas pastillas un tanto fuertes. Creí que no lo superaría, pero en aquella dura etapa conocí a un compañero de trabajo que me trataba como una reina.
Estuvimos saliendo un par de meses, y se vino a vivir conmigo. Al principio todo era maravilloso, no sé en que momento ocurrió, las cosas cambiaron. No me dejaba salir sin él, tampoco llamar a nadie, ni siquiera a mi madre. Eran cosas pequeñas, al menos eso pensaba yo. Se enfadaba sin motivo aparente y me insultaba, lo que hacía que me sintiera mal conmigo misma.
Mi pesadilla solo acababa de empezar.
Una noche me ató a la cama y me amordazó para que no gritara, esa noche me violó. Se lo conté a mi familia, no me creían a causa de las pastillas que tomaba.
Aquella tarde estaba tan cabreado que me pegó con la máquina de escribir en la cabeza, haciéndome una brecha de unos cinco centímetros que no paraba de sangrar. Se marchó a comprar pan, dejándome allí humillada. Utilicé las pocas fuerzas que me quedaban para llamar a la policía.
Tuve el valor de denunciarlo y llevarlo a juicio, pero a pesar de mi esfuerzo no sirvió de nada. La jueza consideró que no había pruebas suficientes de maltrato, lo cual me sorprendió.
Aunque ahora por fin soy libre.